It is time to pack

They say old times were better—maybe there is some truth for me about facebook.

Everything began in 2007, and now I think I have developed a terrible habit. Every time I start my computer, tablet or phone, I have this urge to open a tab with facebook. I open it, skim it, and read all the news feed, and for many occasions the feelings I have from it are not all nice.

Some times I get upset of all the stupid comments (according to myself) of some contacts, other times I feel out of place because I don’t share their point of view or their life style as expressed by some of them, and in other cases I feel nostalgic of not being there to share beautiful moments with family and friends— but at the end I find myself wasting a lot o time, sometimes more than I wished.

It should be easy and simple for me to control this terrible habit hat is becoming and addiction. On the one hand, self-control should be in my hands… but I find that deeply inside me I don’t really want to, and that is the real problem. I want to know what my friends and family are doing, being part of their lives, and make them be part of mine. On the other hand I could filter my contacts (or friends), but then is unfair because sometimes one gets caught between what is or isn’t politically correct, and hurt someone’s else feelings. Finally, I could use one of the many “productivity” apps and block facebook, but the thing is that is not a matter of technology but willpower.

The good, the bad and the ugly?

I don’t deny that it helped me to get in touch with friends and family, but when I think about it I ask myself if we are really connected, or it is just and illusion of a relationship that is not even shallow. It does fit for many of my contact but not for most of them. Also I keep up to date with some world events, but “some” is not enough in order to understand what is going on in the world, and I fell trapped and ignorant, like all those people who only know about the world for what they read no social media. I can’t be objective about life having such a narrow point of view, and expect it to be the truth.

I have stopped doing so many important things for my life like blogging because I believe I haven been wasting too much time on other irrelevant things like browsing on facebook. Writing is more valuable for me, and I fell that I am forgetting about it getting lost in a thread of news feeds. Sometimes I feel the need to comment, contribute, discuss, and at the end I end up inside this shallow world picking pictures to post, the links I want tot share and shutting down the things I want to say.

I want to have real conversations, call my friends, mi family, invite them to a bbq at my house, nachos, watch a movie, go to the beach or for a picnic, get together to paint. visit them in Colombia, Australia and the USA. I want to have a social life on 3D.

It is time to pack. Get together my contacts, find the way to keep in touch with them, delete every trace, unlink accounts, and once for all close my facebook account.

This will be the last update about the miscelanea through facebook… unless I relapse on my vice, addition or necessity. I just hope I don’t, but I can’t be naive and ignore that it might be a possibility.

Es hora de empacar

Dicen que todo tiempo pasado fue mejor—-quizás hay algo de verdad para mi respecto a facebook.

Todo empezó en el 2007, y ahora creo que he generado un terrible habito. Siempre que arranco mi computador, telefono o tablet, tengo un impulso inconsciente de abrir facebook. Lo abro, lo veo, reviso las actualizaciones, y en muchas ocasiones los sentimientos que eso me produce no son completamente agradables.

A veces siento enojo por los comentarios tan estúpidos (a mi parecer) de algunos contactos, otras veces me siento fuera de lugar porque no comparto ni la opinion ni el estilo de vida expresado en algunos posts, en otras ocasiones nostalgia de no estar compartiendo de algunos momentos con familia y amigos— pero en últimas me encuentro perdiendo tiempo, a veces mucho más del que quisiera.

Debería ser fácil y simple para mi controlar este terrible hábito que se convierte en addición. Por un lado, autocontrol debería estar en mis manos… pero encuentro que en el fondo no quiero, y ese es el verdadero problema. Quiero saber que hacen mis amigos, mi familia, ser parte de sus vidas publicas y hacerlos parte de la mia. Por otro lado filtrar mis contactos, pero entonces es injusto porque a veces uno cae en lo que politicamente puede o no ser incorrecto, herir sentimientos y finalmente quedar debiendo. En últimas simplemente usar las muchas tecnologías existentes que “ayudan” a la productividad y bloquear facebook, pero el detalle no es de tecnología sino de voluntad.

Lo bueno, lo malo y lo feo?

No niego que me ayudó a conectarme con amigos y familia, pero cuando reflexiono no puedo evitar preguntarme si es verdad que estamos conectados, o es una ilusión de una relación que ni siquiera llega a ser superficial. Me cuadra para algunos, pero no para la mayoría. También me mantengo al dia con algunas cosas, pero creo que al mismo tiempo “algunas cosas” no es suficiente para entender el mundo, y me siento parte de ese grupo ignorante que solo conoce del mundo por lo que pasa en las redes sociales. No puedo ser objetiva con la vida teniendo ese punto de vista tan limitado, y esperar que sea la verdad.

He dejado de hacer cosas importante para mi vida como los son escribir en mi blog porque creo que ando perdiendo el tiempo en otras cosa que no valen la pena, como estar viendo facebook. Escribir en mi blog tiene más valor para mi, y siento como si lo estuviera olvidado por andar metida en un hilo de actualizaciones de noticias que relamente solo reflejan una porción de la vida publica de las personas y de la mia. A veces me siento en la necesidad de comentar, contribuir, discutir y en ultimas termino enredada en ese superficial mundo eligiendo las fotos que debo publicar, los link que quiero compartir o las cosas que quiero decir.

Quiero tener conversaciones reales, llamar a mis amigos, a mi familia, invitarlos a un asado a mi casa, a comer nachos, a vernos una pelicula, salir a la playa, hacer un picnic, juntarnos a pintar. Visitarlos en Colombia, Europa, Australia, USA. Quiero tener una vida social en 3D.

Es hora de empacar. Recoger mis contactos, buscar cómo mantenerme conectada a ellos, borrar todo rastro, desasociar cuentas, y cerrar de una vez por todas facebook.

Esta será la última actualización de la miscelánea por facebook… a menos que recaiga en mi vicio, adicción o necesidad. Yo solo espero que no, pero no puedo ser ingenua e ignorar que esa es también una posibilidad.

Los amigos del Facebook

Comenzó hace 3 años, el 2 de octubre de 2007, cuando puse por primera vez mi cara en el facebook, la herramienta aun era en inglés. Comencé como todos, con una red muy pequeña, que fui ampliando poco a poco entusiasmada por el encuentro de personas del pasado.

La cosa se volvió una adicción, estar metida en la pagina viendo que pasa con todos, lo que publican, sus fotos, sus cambios de estado, todo. Era (Es) como un chismógrafo del colegio con alcances impensables, muchísimo mejores que mi cuaderno de 5to de primaria.

Lo que no sabía era que en el fondo se estaba tejiendo una bomba que explotaría cuando yo menos lo esperaba, y vendría desde “mis amigos”

Que palabra mas fuerte para una red social.

En los últimos meses, por decir algo, 8 meses, decidí que decir que tenía 352 amigos era una gran mentira.

Una gran mayoría, evidentemente no eran mis amigos y me preguntaba ¿cómo diablos terminaron metidos en mi red social? cuando acepté la verdad: los acepté por pura y física pena, pena de lo que iban a pensar, pena de “uy quería ser su amigo y me rechazó” o cosas así, pero me pregunté ¿y que si me rechazan? Tiene sentido, el facebook publica de todo, quizas no quiere que sepa de su vida, me lo dirá por chat, por un correo, por una llamada, o simplemente, no soy su amigo.

Y no me pareció tan grave, así que evalué “mis amigos” de facebook, tenía al decano, digo, tenemos una relación cordial laboral, pero ¿realmente es mi amigo para estar en esa categoría? ¿realmente quiero que vea mis fotos del paseo con mi familia? ¿o que vea mi estado de “estoy cansada de trabajar”? no, fb se había vuelto una herramienta privada, personal, llena de cosas intimas que todos podían ver, y bajo ese análisis comencé a eliminar “amigos”. Y eliminé de “mis amigos” a todos aquellos que realmente no lo eran y que por el contrario entraban en categorías como: compañeros de trabajo, conocidos de un congreso X, estudiantes, parientes que no conozco realmente, desconocidos, la novia (ex-novia) de mi amigo, gente que conocí pero con la que realmente no me relacione. No fue un filtro definitivo, todavía me sesgaba el “como explico que le eliminé de mi lista”, una tonta justificación emocional. Sin embargo, con los que quedaron hice categorías: familia, infancia, colegio, universidad, trabajo, postgrado, amigos. Pero no todos se ubicaban en alguna categoría, osea, seguían sin ubicarse en “mis amigos”. Dejé así, no clasifiqué más.

Meses después regresé a la misma tarea. Conservaba algunos “amigos” por una mezcla de nostalgia y cortesía, pero realmente no sabía de sus vidas, no los llamaba o contactaba y ellos tampoco a mi, entonces concluí: “bien, si no queremos saber el uno del otro, para que seguir diciendo que “somos amigos”?”. Y  seguí eliminando.

Y entonces… cabum! primer reclamo: “por que me eliminaste del facebook?” – lo que me temía, resultó difícil hacerle entender a este personaje que “hey, no somos amigos vale?, yo ya lo acepté, ahora te toca a ti, fuimos, pero ya no somos, no se de vos, no sabes de mi y quizás no queremos mutuamente que así sea” complicado, eso desencadenó una serie de sentimientos en correos que iban y venían donde finalmente se comprobó; no somos amigos y ahí está.

Esta semana volví a lo mismo, hice una actualización de estado y uno de estos “amigos colados” de mi red social comentó y carajo: no me gustó, osea, siempre tiene algo que decir, y siempre es en contra, verdaderamente no tenemos nada en común, “Pues bórrala del fb” – dijo sabiamente él, “tenés razón, no es mi amiga, es la tuya, osea, nada que ver yo con este personaje” y volví a la que creo mi última visita a eliminar “mis amigos”, y misma actividad, una vez más pero un poco mas lento, con mas paciencia, hasta el final de la lista.

Al siguiente dia: “ve, por qué eliminaste a Pepita?” – dijo mi amigo, “Bueno, pues no es mi amiga, yo realmente no le digo nada a ella ni ella a mi, entonces pues, hice limpieza de fb y la eliminé” – silencio – “ah, ya yo pensé (detalles que no hay necesidad de escribir)”

Bueno, conclusión, fb es una pesadilla para tus amigos, aceptar a cualquiera es decir que tienes amigos, que tienen acceso a tus cosas, tus comentarios, tus fotos, y lo que sea que pasa en tu vida. Y cuando los eliminas, porque , carajo, tu fb es medio privado, lo quieres para un circulo cerrado de amigos/familia, porque lo que ponés allí es de vos y solo querés que algunos lo vean, entonces, se ofenden, porque no los consideras tus suficientes amigos para meterse en el rancho de uno!!… miercoles!, es el rancho de uno, de cuando acá le tienen que reclamar, ademas, esa paradoja de 300 amigos es una completa mentira, ni Roberto Carlos tenia tantos amigos para así más fuerte poder cantar.

Gente, seamos reales, amigos son pocos, estar en 300 redes sociales bajo el nombre de “tus amigos” es paja, una gran y vacío pajazo mental, que termina rompiendo relaciones cordiales por causa de una ilusa amistad que nunca ha existido.

Mi politica, no acepto estudiantes, ni gente del trabajo (que no sean mis amigos), ni conocidos, conyuges, consortes u otros de mis amigos y familiares, y familiares solamente los que son familia de verdad, nada de parientes simplemente. Así que si no está en mi red, es porque o no somos amigos en serio (piénselo de verdad que para relaciones se necesitan dos no uno) ó somos de esos amigos que nunca nos hablamos por esas vainas, que nos visitamos, nos llamamos, o alguna otra forma tenemos de comunicación.

¿Todos estamos en facebook?

Si, no es un descubrimiento, pero si una Hipotesis que requiere de una Tesis para que sea verdad, así que hice un experimento en 3 pasos básico y una serie de sucesos que me llevó a comprobar que todos, todos, estamos en facebook, de alguna manera:

Paso 1: Abrí una cuenta en facebook

Lo que significa que yo sería uno mas, que en 24 años había conocido suficientes personas que ahora si ellos estaban en facebook me podían encontrar. Acepté cuanta “invitacion” de aplicaciones me llegaba; regalos, paredes y vampiros entre muchisimos otros. Se volvió adictivo; las notificaciones, los cambios de estado, que quien está “in a relationship” y quien pasó a “single”. Despertó ese instinto chismoso que tengo adentro y al menos una de las pestañas de mi mozilla estaba en facebook, con un F5 de vez en cuando. contagié a mis compañeros de trabajo, familiares y amigos. Mi hermana abandonó hi5 por facebook, mi papá abrió una cuenta y ahora soy “su amiga”. Ya tenía una gran red.

Paso 2: A que encuentro a mis compañeras de colegio

Solo necesité a una, una que tenía en el msn y me adicionó, yo la adicioné a ella, y por arte de magia su red de amigos se volvió accesible quien a su vez tenian redes y asi sucesivamente (ustedes ya saben como funcinoa eso). Me inscribí en el grupo de mi promoción de graduación, y luego a uno que se llama “exalumnas no importa de qué promocion”. De allí me enlacé con compañeras de otras promociones, antes y después. Mas adictivo, Que se cambiaron el apellido porque se casaron con un tipo de otro país, que ahora viven con sus hijos en otro país, que siguen en Cali, que aun no salen de la universidad, que salieron y no hacen nada, que las fotos del viaje, “que como está de gorda”, “que no ha cambiado nada”, “que se le veía venir un futuro así”. Si, ya tengo a las 44 de mi clase del 2000 adicionadas a mi facebook. Me hablo con una, con la del msn de siempre.

Paso 3: A que encuentro a mi amiga Carolina de la infancia

todo compenzó porque ‘chismoseando’ en las fotos de todo el mundo encontré que un elemento de mi red estaba en una foto con una cara conocida, el problema es que no me acuerdo quien era y le perdí el rastro, y encontrar a una Diana en Facebook, era mu complicado, así que empecé pequeño: y estoy hablando de cuando yo tenía 7 años; decidí buscar a Carolina R. R. no me podía olvidar su nombre y sus apellidos eran particulares, así que me di la taréa de meterme al buscador de Facebook, digitar su nombre completo y buam, 12 paginas coincidian, con 10 Carolinas cada una. Una por una me repasé la foto, el nombre, y a la que coincidía le mandé un mensaje diciendo que buscaba a mi amiga de infancia, que vivió en Cali, en una unidad de Pacará. él me dijo que era una desocupada y me llamó a dormir dos veces hasta que se cansó; yo estab concentrada y decidida, la iba a encontrar. Mandé al rededor de 20 mensajes a carolinas diferentes, al otro día, muchas de ellas me respondieron diciendome que no, que lo sentían pero que no eran la Carolina que buscaba, que ojalá la encontrara, que suerte, que era de Barranquilla, que era de Bogotá. Estaba perdiendo las esperanzas, cuando hoy, mientas adictivamente reviso facebook, encontré que una Carolina me aceptó, hice click, entré a su perfil, leí su Info y supe que era ella. 17 años despues, vive en España, en la misma Isla que mi tio y mis primos, no ha cambiado mucho, solamente ha crecido, sus facciones son las mismas. Me siento feliz, la encontré.

Paso 4: Buscar a Diana y Jaqueline….

Desocupada no soy, soy “investigativa”, todo sea por el bien de la ciencia y la tecnología.

Todos estamos en facebook.