¿Cómo así que señora?

Unos 3 años me suman un par de tacones, un peinado y una mezcla de pintura facial.

Cuando entré a estudiar mis ingenierías era muy fácil notar quienes estudiaban qué; por cómo hablaban (los de clase, los toches, los parces, los raros…) , por dónde frecuentaban (el café, la cafetería, las salas de computo, el samán [Samán: Lugar popular en la entrada de la universidad que evidentenmente tiene un Saman en la mitad donde se congregan los pela’os de la uiversidad a fumar y tomar cafecito mientras hablan de la rumba, de la pinta o del nuevo romance de la semana], los corredores, las canchas, el piso) por la hora que salían (por la mañana, a medio dia, por la tarde, por la noche, al otro día), por la forma en cómo salían (en camioneta, en carro, a pie, en aventón, los que recogían), por su almacenamiento de útiles académicos (los que no tenían alguno, el bolsito [aun no entiendo cómo esas personas alguna vez asistieron a una clase de cálculo ¿donde guardan el libro?], los del trapper, los de la mochila, los de la maleta, los del paracaidas) pero sobre todo por como vestían (los de marca, los de boutique, los de rumba, los raros, los de los convers, los de jeans y camiseta…)


Y ahí estaba yo; 5 años de jeans y camisetas, la blusa gef (para variar) y una colección de casi 7 camisetas con logos de la universidad y de las carreras en una buena variedad de colores; unas heredadas de las semanas de inducción, otras ganadas en los concursos del cumpleaños universitario, y otras adquiridas monetariamente porque era irressistible tener una que dijera: “Solo existen 10 tipos de personas, los que entienden código binario y los que no” y ver como todo el mundo seguía leyendo 10… (sí amable lector, si no entendió, dice 2 en binario = 10, no diez!, de ser 10 creo que en la descripción faltan 8 tipos más… de modo que ud tambien calló? irresistible verdad?). 5 años comiendo en la cafetería, convirtiendo mi universidad en mi 1er hogar porque a la casa a veces ni a dormir, ya los porteros me conocen, las aseadoras también. Es que cuando uno se queda en la universidad trasnochando son los últimos que uno ve y los primeros también, y es que nos quedabamos hasta el otro dia y esa sala quedaba oliendo a de todo… dicen los que llegaban, porque uno allí con el trasnocho ya ni olfato en la mañana.
Pasaron los 5 años de mi gloriosa vida de sandalias reinder y paracaidas, porque yo si tenia muchos libros, eso me pasa por ñoña y juiciosa, porque mi padre me dice que siempre se puede comprar un libro, así que los tuve casi todos [me salté los de las ciencias administrativas, siempre hubo alguien que me los heredó].

Y llegó la hora…, es que cuando se acercan los últimos semestres nos miramos y decimos… “pues si toca, toca” y mi closet empezó a llenarse de tacones y blusas de botón, faldas y pantalones de la tela de los de mi mamá, que el jueguito del collar, que la cadena… no sé ni cómo ni a dónde fueron a dar mis manillas y mis aretes de escamas de pescado, los veo los fines de semana porque entre semana es toda titina para la oficina. Mi maleta amarilla, la que tanto busqué porque la quería amarilla y la hice comprar por celular en un almacen del norte porque el del sur no la tenía y era la última, mi maleta que ahora está sentada sobre la silla del cuarto debajo de 4 bolsos que no se tampoco como llegaron allí. Ahora lo básico; la billetera, el cepillo (porque ahora ando “peinada”), el mp3 (porque sin música no programo), el celular y el lapiz de los ojos…

Todo eso sumado a mi nuevo look; la gente ya me mira con cara de: “uy lolo y esa pinta?“… no sé para qué preguntan.. acaso no se nota que estoy trabajando?. Y en el teléfono los proveedores: “si señora Lorena…” Señora???? si apenas toco los 22 y tengo voz de peladita, o tal vez no tanto; en los almacenes tambien el efecto “si señora..” ole, ellos me ven… acaso me veo mayor?. Claro que si”, dice mi amiga que todavía tiene la dicha de andar en convers, pero qué le vamos a hacer, cuando toca, toca.
Pero no es tan dramático, he aprendido a vivir con mi nuevo ropero y los convers los visito los fines de semana. Los beneficios? me atienden más rapido en la cafetería, mi disfráz hace que no se note que todavía soy una peladita de pregrado igual a la de al lado, que tiene unos convers que la esperan en la casa y todavía usa. Las desventajas? Creo que con la pinta es mas insegura la ciudad para mi, ahora parece que andara con un letrero de neón en la cabeza que dice: “Róbame” y pues qué le hacemos, así es esta ciudad…

“Como todo buen colombiano…”

Ole, cuál es la vaina con este reconocido inicio de dicho: “Como todo buen colombiano…” seguido de una característica triste y detestable que termina siendo: “Como todo buen colombiano, llega tarde” ¿Qué es eso?!!!. Me chocan los colombianos que en lugar de hacerse el favor de mejorar y convertirse en personas grandes (en valores, no en tamaño), con mejores características, con mayores virtudes y sobre todo con menos defectos se vanaglorian de un defecto tan horrible como la impuntualidad.
Me choca ese honor que le hacen a la llegada tarde, oigan!!!!, eso es falta de respeto con el que está esperando, con el que llega temprano, con el que merece decir : “Como buen colombiano, llego a tiempo” pero nooo!!!… no falta el del cuentico: “a las 8.30 para que lleguen a las 9.00 porque como todo buen colombiano llega tarde
Critíco a esas personas, a los impuntuales por groseros, por la falta de respeto, por la mala fama, por la espera y sobre todo critíco a los alcahuetas que siguen permitiendo que los colombianos tengamos esa fama, a los que dicen “media hora antes para que lleguen a la horaNooooo, si es a las 9.00 es a las 9.00!!!!!.
Gracias a mi madre y a mi padre que siempre me enseñaron a llegar a la hora que es, a la que se dicta, a ser puntual, que todavía me piden que avise si no voy a llegar a la que fue pactada y me decían “Lorena, es una falta de respeto hacer esperar a alguien” y claro que lo es, no es respeto jugar y disponer del tiempo de los demás o acaso es justo y agradable que mientras yo estoy puntual y esperando ud. se esté tomando el tiempo de llegar tarde… acaso mi tiempo no vale? es egoísmo y desconsideracion no pensar en las necesidades de los demás, la necesidad de tiempo.
Así que colombiano… Quitémonos esa fama por favor.
A los que me conocen ya me han escuchado el cuento de la puntualidad, de que me choca el cuentico de “como todo buen colombiano llega tarde” que todo eso es una mentalidad subdesarrollada criada por quien sabe que cultura pero que definitivamente no es cultura, al menos no desde mi punto de vista.
Acaso es cultura dejar a alguien esperando y que su tiempo nos importe un comino? Acaso es cultura hacernos la mala fama? si es cultura, entonces soy una inculta!

Silencio

El silencio. De los peores castigos y de las mas refrescantes de las acciones. El silencio es silencio no por llamarse así sino por haber nacido entre un estado de soledad, angustia, miedo, tranquilidad, ira o incluso vergüenza.
El silencio no depende de la palabra ni del que lo diga, depende del tiempo, del espacio, del momento, de las razones, de las causas… de todo lo que creo el silencio mismo.

Y en el silencio, no importa nacido de qué, criado en dónde, termina la razón y la memoria revolcándose tratando de entender la forma de salir del silencio; voluntario o involuntario, el silencio no llevará siempre a pensar lo mismo: eso que callamos, eso que queremos gritar, eso que no nos atrevemos a pensar con las palabras sino con los ojos y guardamos en la memoria hasta que llegue el silencio. Y si creemos que es para bien, nunca es para bien, porque siempre aún cuando queramos silencio para descansar es porque estamos cansados, si queremos silencio para meditar es porque nuestra mente nos pide descanso, y si queremos silencio para callar es porque no podemos decirlo, no ahora, no en ese momento, ni bajo esas circunstancias… sólo cuando pase el silencio.

¡Qué guayabo!

En Colombia “guayabo” es una palabra que significa más que el árbol que da guayabas; al guayabo se le conoce también al malestar que queda al otro día (ó después dependiendo de a qué horas se acabe la bebeta) seguido de una borrachera la tenáz (entiéndase que aquí el término “tenáz” dependerá del nivel superior de ebriedad al que el hígado del enguayabado sea capáz de soportar. A ese nivel póngale 2 más y surge el término “borrachera la tenáz”) y entonces se amanece con guayabo.
Sin embargo hay una definición adicional acá para los colombianos, y se refiere al guayabo como definición de la nostalgia, de la tristeza como cuando uno recuerda viejos tiempos o como cuando uno ve a los compañeros graduarse y se dice a si mismo: “yo también me estaría graduando si no fuera por esta bendita simultaneidad” (caso hipotético con el único propósito de dar un ejemplo)
Y entonces nos encontramos con que “me da un guayabo” es una expresión común que según el contexto y el tono del locutor puede ser: “me da nostalgia”, “que borrachera la de anoche” ó en el peor de los casos “me da un guayabo”.
Entonces luego de la breve introducción para que se me entienda el título voy con mi texto.

¡Que guayabo!
Ese que le da a uno cuando mira las fotos de hace años y además retumba un: “eh, cómo pasan los años, si que estamos viejos”, “cuándo será que vamos para allá otra vez?” (mirando con tisteza el paseo a ladrilleros, silvia o los llanos), “Qué habrá de la vida de <nombre de la persona que uno no ve hace años>?”, “Como era de flaca, y ahora todo un tanque (…)”
Ese que le da a uno cuando se encuentra a los amigos del colegio por ahí en la calle, mercando o de rumba y empiezan las conversaciones de: “te acordás cuando (…) “, “te has encontrado con > (…)”
El guayabo, el único que da con el pensamiento y cuando uno se acuerda. Una forma más criolla de decir: “que nostalgia que siento cuando después de 5 años los voy a ver graduar”
Mis más grandes deseos de éxito en la vida que lleven, porque después de 5 años de estudio tiene mi respeto y admiración como compañeros, como ingenieros, pero sobre todo como personas 😀

He

Cuántas veces resulta tan simple hablar del pasado y hacer como si nada; después de todo ya pasó y como dirían: ya no existe y lo que no existe no puede hacernos daño.
Entonces qué simple resulta hablar de un pasado y recordar con nostalgia lo que hicimos pero sobre todo lo que no pudimos hacer; ese pasado imperfecto que no tiene nada que ver con una regla del español; ese “hubiera” que tan solo nos da melancolía y arrepentimiento.
¿Pero acaso tiene sentido aferrarse a lo que no pudimos? ¿No sería más simple y más poductivo seguir luchando por lo que tenemos, lo que somos y lo que queremos? ¿Acaso no vale la pena intentarlo una y otra vez y poder decir que “no hubiera” sino que “he”?.
Entonces el pasado se convierte en una caja de recuerdos que no deja de abrirse para mostrarnos lo que hemos hecho con la vida y que al final del día si ha valido la pena todo lo que invertimos en ello.
Vivirla como venga, como salga, porque no es ni suerte ni coincidencia, es el camino que nos hemos hecho con cada “he” y eso es lo que recordaremos y es lo que anhelaremos y es sobre todo lo que somos y cuánto valemos.

He dicho, He creído, He esperado, He peleado, He luchado, He pensado, He creado, He imaginado, He vencido, He quebrado, He perdido, He ignorado, He valorado, He sentido, He recordado, He sorprendido, He llorado, He reido, He reconciliado, He ganado, He hecho, He contado, He escrito, He amado, He aprendido.

Qué pasó con los sitios WEB?

Ahora montar un blog como éste es tan fácil como seguir unos pasos de wizard que toma si mucho unos 10 minutos, mientras se redacta el primer post.
Pero dónde están las paginas web? me refiero a uno montar un sitio.
Mi primer intento de web fue hace 6 años cuando el internet llegó a mi casa y a mi alcance, y tuve un motivo: la graduación de colegio. Además siendo promoción 2000, la primera del siglo XXI, era motivo para hacer una página. Y tomé lo que en la época era la berraquera: Front Page y monté “mi clase 2000“.
Como traída del cielo, nadie la ha visto… Acepto que ni yo, y entonces con el paso de los años me di cuenta que eso de la estética web no era conmigo, que no tenía el don… Pero eso dejó de ser una preocupación.
Google que se mete en todo, ahora se metió con la creación de sitios web. Con Google page hacer un sitio se ha convertido en un juego de niños; como lo dice la página principal del sitio: “Create your own web pages, quickly and easily.”

Entonces ya no se necesita saber html ni qué significa una hoja de estilos, google nos da una herramienta fácil para crear nuestros sitios, y ademas un sitio para alojarlos.

About me…

A pesar de mi gran afición a la escritura me pareció importante escribir sobre algo de lo que normalmente no lo hago, es decir un breve autobiografía así cuando pasen por aqui titne una idea de lo que se pueden encontrar. Entonces bien breve:

  • Nacida en la ciudad de Cali-Colombia un 14 de Febrero
  • Estudiante de Ingeniería de Sistemas y de Ingeniería telemática, a dos semestres de felizmente recibir mis titulos. De allí es facil de imaginar mucha de mi tendencia al intenert, los juegos y el software… Ademas gran seguidora del libre Corrección: Ingeniera de Sistemas e Ingeniera Telemática.
  • Una romantica cursi sin remedio (que lo diga el que me conoce)
  • Cinomana (si, ya se que esta palabra no existe pero se entiende) hasta en los sueños, Cross-over limitada (porque tooodo tiene limites incluso mi gusto por la música)
  • Adicta al maiz pira frito, mas conocido tambien por el resto del mundo como: crispetas, palomitas de maiz o pop corn
  • No tengo comida favorita porque como de todo (bueno casi, no puede gustarme todo), no tengo cancion favorita porque oigo de todo (otra vez, lmitada)
  • Si, tengo apodo de niño, pero es culpa de mis amigas de la primaria que me pusieron así y así me quedé hasta en mi casa.
  • Obsesiva del orden y la limpieza, eso que todo huela rico!… lo que me lleva directamente a: “Me gustan las cosas que huela rico”
  • Mi lema mas usado: “conecto, luego existo“.

Y como dije que era breve entonces: FIN

ACTUALIZACIÓN: About me v 2.0

El valor del trabajo

Como futura ingeniera en el mecado laboral me llegó por una amigo un link de este blog el que me pareció interesante. Es importante que nosotros aprendamos a valorar nuestro esfuerzo y nuestro trabajo.

La mayoría de las veces nosotros mismos nos desvalorizamos y caemos en el error de pensar que no estamos cobrando justamente y resulta que al final somos los que nos fregamos y nos trasnochamos y terminamos tumbados.

Recuerden amigos ingenieros (laboradores intelectuales en general) es por nuestro conocimiento y nuestra habilidad que estamos cobrando. ¿Cuanto vale eso?