¿Es fácil entonces hay que hacerlo? yo digo No!

Vengo notando como cada vez somos bombardeados por todas partes con una cultura de lo fácil. Anuncios de propaganda por toda parte: baja de peso fácil, gana dinero fácil, con estos 10 tips lograrás _______  fácil, sigue esta guía y podrás ______ fácil.

Hemos reducido y puesto en un lugar completamente indeseado el hecho de conseguir y lograr las metas y los objetivos con verdadero esfuerzo, el valor del sudor de la frente, el tener que poner  aquí y sacrificar allá con el propósito de conseguir lo que queremos. Por todas partes se nos dice que si te estas esforzando lo estás haciendo mal, que tienes la opción de hacer las cosas sin esfuerzo.

¿Por qué?!

Si quiero bajar de peso tengo que hacer ejercicio, por meses! comer saludable por siempre, tener mejores hábitos de vida. Si quiero ganar dinero, tengo que ser consciente con la forma en la que gasto, buscar formas alternas de ingreso, crear, invertir, ahorrar. Si quiero ser famoso, bueno pues tengo que hacer lo necesario para poder resaltar entre la multitud. Si quiero una idea millonaria, tengo que invertir tiempo a pensar y pensar y pensar. Y si quiero se la mejor en una habilidad, tengo que estudiar, y practicar, practicar y practicar.

Me pregunto por qué queremos que nuestros hijos tengan las cosas fácil? Yo no quiero! Yo quiero que mis hijos no solo aprecien el esfuerzo de sus padres, sino que además comprendan que la vida está llena de esfuerzos de diferentes tipos, en todas las escalas, y que de vez en cuando a uno lo acompaña la suerte y las oportunidades inesperadas. Pero que no se sienten a esperar.

Pero nuestro peor enemigo somos nosotros mismos como padres. Queremos darles todo, queremos que disfruten de todo. Es un pensamiento optimista, lleno de buenas intenciones, pero un arma de doble filo.

Quizás mi posición suene hipócrita. Mis papás me dieron a mi y a mi hermana muchas cosas que ellos no tuvieron. Pero en mi defensa, no solo la forma en la que lo hicieron fue muy inteligente, sino que además ellos son mis papás, y la forma en como ellos decidieron criarnos fue de ellos, y de ninguna manera es o tiene que ser la mía. Naturalmente, esa forma a moldeado la persona que soy, pero también me dieron las herramientas para decidir por mi misma y ser diferente. Ellos me enseñaron a que tengo que ser yo misma, no ser como nadie más, incluso como ellos.

Mis papás en medio de darme todo lo que no tuvieron, me dieron algo mucho más grande, la enseñanza de que el esfuerzo tiene su recompensa, que las cosas no son gratis, que las cosas fáciles, fácil llegan y fácil se van. Mis papás nos dieron mucho, nos dieron todo, pero mientras nos daban, nos enseñaron que las cosas de la casa son de todos, que no hay que desperdiciar, que la comida no se bota, que el agua y la luz cuestan, que mamá y papá trabajan para poder mercar. Que si quiero comprarme algo, tengo que ahorrar. Que si voy a comerme algo tengo que pensar en los demás. Que hay que compartir. Que hay que ser considerados con todos en la casa. Y que la casa es de todos y todos tenemos que ayudar (si no va a recoger, no haga desorden)

Yo creo en el trabajo, el esfuerzo y la recompensa que los acompaña. Me enorgullezco de decir que llevo casi cinco año en un programa doctoral, de los cuales dos últimos años los he invertido (en mínimas dosis) tratando de escribir mi tesis, porque NO ES FÁCIL, ni escribirla, ni hacerlo en mis condiciones particulares de vida, y porque en esencia si fuera fácil todo el mundo tendría un doctorado. Me lleno de orgullo de tener la autoridad moral de decir que a vida no me ha regalado mis logros, que muchas de las oportunidades que se me han presentado las he aprovechado,  y que todo lo que tengo y todo lo que soy, ha sido producto de un incansable esfuerzo de mi parte, y una fe sin medida de mis papás: quienes todavía, a mis 33 años y en crisis de tesis doctoral siguen diciéndome que todo mi esfuerzo vale la pena y que lo voy a lograr.

Me retuerce por dentro cuando oigo personas esperar  algo rápido y de poco esfuerzo, dinero inmediato, fama de la noche a la mañana, o que aparezca una idea que los haga millonarios.  No niego que hay momentos, oportunidades, y golpes de suerte; y que el mundo esta lleno de personas excepcionales que logran con el aparente “poco esfuerzo” tener mucho, tener más que todos. De esos seres excepcionales nadie sabe a ciencia cierta lo que esas personas han hecho, sus esfuerzos, sus sacrificios, las horas invertidas. Nosotros solo vemos el final de sus metas: lo lograron, son famosos, son ricos, son unos genios. Me gusta cuando veo videos y testimonios de estos grandes del mundo, contar como iniciaron, contar como empezó todo en sus vidas, porque eso me ha dado perspectiva para entender que aún lo que son más y más tienen, han tenido que esforzarse.

El mejor jugar de fútbol lo es porque ha entrenado por años, por horas, y con dedicación. El mejor compositor del mundo, ha escrito cientos de obras, ha lidiado con el rechazo, y ha tenido que aprender sobre composición. El mejor escalador del mundo se levanta temprano y entrena y entrena. Los fundadores de las grandes empresas de tecnología empezaron tirando código hasta la madrugada, en un garaje, en un sótano, crearon miles de aplicaciones, crearon millones de lineas de código inútiles y perdieron mucho tiempo. Aún el youtuber más famoso, o el que tenga millones de vistas, pasa horas grabando, editando, y creando los videos, pensando en nuevos temas para sus videos, buscando maneras de llegarle a las personas (que algunos sean una completa basura es discusión para otro post, pero no puedo no mencionar que youtube está lleno de cientos de canales impresionantes, bueno, educativos, e interesantes).

Espero poderle inyectar a mis hijos que si quieren algo, hay que trabajar por lograrlo; y que nada está garantizado en esta vida, incluso sus padres. Espero darle a mis hijos las herramientas que mis papás me dieron a mi. Posiblemente llegue a ellos de otras maneras, después de todos, somos personas diferentes, en lugares diferentes y en tiempos diferentes.

Molinos de Viento para Javier

Esta mañana amanecí pensando en Javier. Era el 16 de Febrero de 2002. Por fin mis papás habían alcanzado su sueño de tener casa propia (tras padecer en el fiasco del UPAC en Colombia que atentó con ese sueño de tantas familias incluyendo la mía), la casa sin embago estaba pasando por remodelaciones y no habíamos podido mudarnos hasta ahora, estaba terminada pero deshabitada. Dos días después de mi cumpleaños mis amigos de la universidad planearon para mi una celebración, en complicidad con mis papás, para hacerla en la casa vacía. Celebrábamos mi cumpleaños #18.

En mi familia Javier pasó a la historia como el “muchacho del collar”. Era un collar de pepas cafés (algunos dirán que eran negras— tengo problemas con esos tonos oscuros), medio gargatilla, medio alterno. Javier era un tipo metalero que nada tenia que hacer entre nosotros, una partida de merengueros, salseros y vallenateros. Pero era uno de nosotros. Javier pasó por mi vida como un amigo incondicional, de ese que siempre estuvo allí, incluso cuando no tenía por qué estar. Javier me enseñó cosas que enseñan las malas amistades, y con su complicidad quemé etapas de la universidad. Javier era el picado a rebelde en nuestro grupo.

Los recuerdos con Javier se me han ido desvaneciendo con el tiempo. A veces me pongo a pensar en mis años de universidad y pocos momentos se me vienen a la memoria con buen lujo de detalles. A Javier lo recuerdo en las buenas, en las malas, y en infinidad de trasnochadas. Javier sabía cómo hacernos reír, sabía como consolarnos cuando el mundo se volcaba contra nosotros. El tenía las palabras precisas en el momento adecuado. Y cuando no, entonces estaba allí para abrazarnos. Para Javier yo era ‘otro man más’ como solia decirme y creo que eso hizo que no se cohibiera al ponerme los puntos sobre las íes.

A Javier lo perdimos de la manera mas inesperada. Al menos inesperada para mi. Para cuando el murió el y yo ni siquiera nos hablábamos. La diferencia de opinión entre mis amigos y yo sobre mis decisiones abrió, por la época antes de su partida, una brecha que nunca se volvió a cerrar para algunos de nosotros. Pero así es la vida, y no podría cambiar ninguno de esos momentos de mi pasado (bueno, excepto uno).

Hoy por alguna razón amanecí pensando en él. Y mientras iba en el bus de la mañana contemplaba mi vida presente y pensaba que sería de él si pudiera hablarle hoy día. Me preguntaba si por fin abria acentado cabeza, si habria conseguido un trabajo de programador en una empresa y se vestiría de camisa de botones y pantanlones serios. Me imagino que todavía viviría con su mamá, porque se lo importante que era ella para él y lo mucho que ella contaba con su compañía. Me pregunté por su hermanito, que ahora debe ser un muchacho de ventitantos. Pensé que quizás en sus sabados, perdía la camisa y se ponía su camiseta negra metalera y todavía seguiría tocando en la guitarra canciones de metal. Quizás hubiera partido de Colombia y viviría fuera. Quizás….

Los recuerdos de Javi se me van desvanciendo con el tiempo, solo quiero retenerlo en mi memoria un poco más. Mago de Oz toca “Molinos de Viento” mientras pienso en él.

Mi motto actual

En palabras simples: yo me preparo para el futuro, vivo el presente, y atesoro el pasado

El futuro no lo se, asi que ni me preocupo ni me estreso, solo me preparo para ser una persona capáz de afrontar la incertidumbre de lo que viene. Al futuro lo espero con expectativa y no con miedo.

El presente es lo único que puedo disfrutar, asi que vivo de lo que el destino y mis decisiones me han traído cada día, y me voy a dormir sabiendo que ese día no fue desperdiciado porque algo hice para hacerme y hacer feliz. Al presente le saco provecho, aún en sus peores días.

El pasado es esa historia que se escribió con tinta indeleble, asi que lo atesoro porque ha forjado la persona que soy y me recuerda la persona que fui. Al pasado lo recuerdo con orgullo, aún en las cosas que hubiera preferido olvidar y cambiar.

La pregunta

Estoy leyendome varios libros, dos de ellos no son de trabajo, son para mi. En uno de ellos la autora dice: “si hay una cosa que atrae mas consejos no solcitados que una mujer embarazada, es una mujer con un bebé, así que prepárate”— Consejos me llueven a diario de todas partes, de los buenos, de los malos, de los miedosos, de los relajados, de todos los colores y sabores, y todos los recibo con extremado positivismo, porque todas esas personas solo quieren compartirme su experiencia y ayudarme (ayudarnos) en esta nueva travesía. Parece que a mucha gente le molesta, pero a mi me gusta escuchar consejos de todas partes. Que sigan lloviendo.

A pesar de todo parece que hay un tema recurrente que dice que estoy (estamos) muy relajada respecto a este futuro incierto, pero me digo a mi misma: “Estoy lista!” No porque sepa lo que se me viene rodilla arriba, eso no lo sabe nadie, es el futuro, y nadie conoce el futuro; pero estoy lista porque aunque no sepa qué va a pasar ni dónde vamos a estar, ni cómo lo vamos a hacer, lo vamos a hacer juntos, el conjunto de nuestras experiencias y nuestro pasado nos han hecho las personas que somos, y sea lo que sea lo haremos con el mejor juicio que podamos tener y con todo el amor que sepamos dar.

Si, parece que estoy (estamos) muy relajada con este asunto, “uy no sabe lo que les espera!” “No sabe lo dificil que es” “No tiene ni idea en lo que se metieron”—- y aun así, aquí estamos, resultado de 4 padres inexpertos que nos tuvieron unos 30-y-pico años atrás. Estamos felices, soñando y a la expectativa de saber que tan “grandes” le van a salir los ojitos. (Yo digo que van a ser dos rayitas como el papá)

Tan colombiana como un sancocho

Si hay algo que me hace sentir verdaderamente colombiana es la comida. No hay forma mas común de expresar amor en un hogar colombiano que a través de un plato de comida típica. Y es que cuando uno encuentra plátano por acá en esta tierra uno tiene que aprovechar.

Agradecimientos especiales a mi mamá por la asistencia telefónica, línea directa desde Cali, durante todo este proceso.  Especialmente cuando me dio instrucciones en tono típico de mamá colombiana:

  • “Un plátano es suficiente para ustedes dos, no le vaya a echar más”
  • “Lorena por Dios, dos papas solamente! no sea exagerada!”
  • “Cuente los platos de agua, no sea que haga una cantidad para un mes como la vez de las lentejas”
  • “Va a echar todas esas presas?!! le va a quedar para mañana! eso es mucho”

Y mi favorita:

  • “Pendeja!!! las papas hay que pelarlas!” 

 

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Cumpleaños No. 8 de la miscelánea

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Feliz cumpleaños a mi miscelánea en sus 8 años al aire, sirviendo de muro de lamentos, catalizador de furias, cuaderno de notas, diario de memorias, y sobre todo banco de mis expresiones, pensamientos y sentimientos; guardados para la finita posteridad, a lo que el internet aguante, o hasta que los términos y condiciones me permitan seguir publicando y siendo.

El último año ha sido toda una aventura.

Llena de muchos momentos memorables y de muchos cambios que hacen cada uno de mis días cada vez mejor. Ver hacia atrás y sentir que todo ha valido la pena, que cada paso ha contado, y que cada decisión ha traído un motivo para sonreír. Porque saber que soy feliz no tiene precio. El camino hacia adelante me tiene tantas expectativas.

Sin duda este blog tiene que ser un reflejo de los cambios de mi vida, así que en este 8vo aniversario inicio cambios dentro del blog, no solo de aparecia estética sino de idioma. Que sea como mi vida es.

Feliz cumpleaños a mi miscelánea.

Hombres y mujeres?

Y ahora la corriente dice que los hombres y las mujeres son diferentes fisica y mentalmente y que deberiamos aceptar ese hecho como sociedad…. Yo solo me río.

Que absurdo es incluso pensar que todos los hombres son iguales entre ellos, y todas las mujeres tambien son iguales entre ellas, fisica y mentalmente.

Seria mejor aceptar de una vez por todas, que TODOS los seres humanos somos diferentes fisica y mentalmente, y dejar de generalizarnos basándonos en la biología.

Es la constante compentencia por ser el mejor? por descubrir el sexo debil? por identificar el macho alfa? Feministas? Machistas?

Yo solo me río… nací en otra época que no es la mía aún.

Cónyuges de segundo grado

Tener una relación en segundo grado con alguien significa que entre dos personas (llamémoslas A y C) hay alguién más (llamado B) que las une y que de nos ser por B, A y C no se hubieran conocido.

He estado revisando mis relaciones en segundo grado y he decido rendirle tributo porque ese segundo grado ha sido extremandamente importante en mi vida. Como son tantos, mi TOC me hizo clasificarlos y arrancaré con el más grande: mis cónyuges de segundo grado.

A las esposas de mis amigos y los esposos de mis amigas

En mi vida de ingeniera ha sido inevitable llenar la cuota de amigos con un gran porcentaje de ellos siendo hombres. Mis amigos que son los hermanos que nunca tuve, vivieron conmigo las duras y las maduras, no solo como amigos, y hermanos, sino como celosos protectores, confidentes, alcahuetas y todo lo que son ellos que hace que los ame como los amo.

Algunos de ellos en puntos diferentes de su vida conocieron a una mujer a la que hicieron su novia (no la misma obviamente).

Yo, en mi rol adjacente los vi como les brillaba los ojos cuando ellas llamaban, o llegaban. Y así las conocí, en el clásico rol de “la novia de mi amigo”. Hoy me enorgullece afirmar que todas son mujeres maravillosas, de todas he aprendido miles de cosas, y todas han hecho a mis amigos extremadamente felices y no hay forma de expresar la dicha que sentí cuanto todas y cada una de ellas dijeron “si” a casarse con ellos (no al mismo tiempo pero CASI).

Igual nunca se me ocurrió que alguna de ellas fuera a decir que no

Mi relación con los esposos de mis amigas tuvo un proceso más delicado y diferente. Mi relación con mis amigas es mas viceral, ademas de ser mis hermanas, ellas conocen lo mejor y lo peor de mi. No es que mis amigos no lo sepan, pero ellas tienen un código genético que hace que me comprendan además de entenderme. Con ellas la cosa es de víceras para adentro.

Estos hombres llegaron a la vida de mis amigas mucho antes de yo conocerlos. Ellas en ese punto de sus vidas aceptaron a estos hombres como novios (no al mismo por supuesto). Y me hizo muy feliz cuando ellos quisieron hacer de ellas sus esposas.

No pongo en duda lo que ellas vieron en ellos. No creo que haya una mejor horma para ese zapato.

Todos ellos (que no son tantos) son hombres maravillosos. No solo las aman, sino que las respetan, las valoran y es claro para mi lo que ellos ven en ellas. Son esposos, amigos, complices, y cuando es necesario, son un rio de dura verdad cuando ellas lo necesitan. Son su piedra angular, son su polo a la tierra, son ese compañero de equipo, con el que cuentan, que siempre está allí. Ellos a ellas las hacen felices.

Estas mujeres y hombres, mis cónyuges de segundo grado, cuando los veo, me nace abrazarlos, saludarlos con un beso en la mejilla y desearles con completa sinceridad que sean los más felices. Todas ellas se merecen al hombre que tienen, y ellos son unos privilegiados de ternerlas a ellas. Todos ellos se merecen a la mujer que tienen y ellas son unas privilegiadas de tenerlos a ellos.

Sin estas esposas y esposos, mis amigos y amigas no serían lo que son hoy. Que feliz me siento de que sean parte de sus vidas y de mi vida también.

Muchos de malas que se encartaron con la amiga loca sus conyuges.

La imaginación se está extinguiendo

La revolución industrial trajo el miedo de que las máquinas reemplazarían a las personas en las fábricas y la gente se quedaría sin trabajo. Oppenheimer posiblemente no esperaba Little Boy o Fat Man cuando estuvo en Göttingen.

Igual, esas y muchas otras cosas pasaron como consecuencia de una simple idea que tomó otro rumbo.

Vivo de la tecnología, creo en ella y en todas las cosas buenas que han salido y seguirán saliendo de su uso. Pero no puedo ser ignorante o indiferente a la tragedia que ha traído con ella.

La imaginación se está extinguiendo.

… continuará.